| ID | Logo | Corta | Descripción larga | Empresas | Cuentas | Estado | Acciones |
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| ID | UdN | RFC | Razón social | Corto | Inicio | Acciones |
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| ID | UdN | Empresa | Banco | Cuenta | Mon. | Cta. | Sistema | Auxiliar | Acciones |
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| ID | Clave | Descripción | Enlace | Logo | Logo largo | Acciones |
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| ID | Código ISO | Nombre | Símbolo | País/Región | Dec. | Tipo de cambio | Fuente | Activa | Acciones |
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| Tipo | Archivo | Movs. | Cargos | Abonos | Control 100% | Acciones |
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| Tipo | Movs. |
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| Tipo | Movs. |
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| # ⇅ | Regla ⇅ | Banco (reg · fecha · monto) ⇅ | Auxiliar (reg · fecha · monto) ⇅ | Monto ⇅ | Observaciones | Confirmación |
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B1 B2 B3 A1) y pégalos aquí; la app seleccionará esos movimientos automáticamente para ligarlos.| Reg. | Fecha ⇅ | Monto ⇅ | Descripción | Origen | Días |
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| Reg. | Fecha ⇅ | Monto ⇅ | Descripción | Origen | Días |
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0033353555 = 33353555) y la clave que viene en la descripción, no solo en el campo.Guía completa de la aplicación de conciliación bancaria multiempresa. Explica, sección por sección, qué hace cada función, cómo usarla paso a paso y con ejemplos. Consulta el índice de la izquierda para saltar a un tema.
La aplicación concilia los movimientos del estado de cuenta (banco) contra el auxiliar contable (libros) de cada cuenta y periodo, identifica coincidencias (amarres), reporta pendientes y produce una carátula auditable.
scb-a1b2c3d4 que te llegó por correo cuando se creó tu entorno de prueba. Tu navegador la recuerda, así que solo hace falta escribirla la primera vez, o cuando entres desde otro equipo, desde el teléfono, o después de borrar los datos de navegación.
De vez en cuando verás una banda dorada corriendo por la parte de abajo de la pantalla. Son avisos que pone el equipo de CAIISA para quien esté trabajando en ese momento: un mantenimiento próximo, un ajuste que ya se aplicó y exige recargar, cosas así.
El aviso no desaparece solo: se queda hasta que le das clic (o al botón «Cerrar»), justamente para que no se te pase si estabas mirando otra cosa. Si necesitas leerlo con calma, pasa el cursor por encima y se detiene. Una vez cerrado no vuelve a salir, ni aunque recargues o entres desde otro equipo; si aparece uno distinto, es porque es un mensaje nuevo.
Si estás en un entorno de prueba, la pantalla de acceso te dice cuántos días te quedan y hasta qué fecha, y dentro de la aplicación aparece la misma información en la barra superior. Cuando falten pocos días cambia de color, y recibirás además un aviso por correo. Al vencerse, los datos se conservan unos días más antes de borrarse.
iniciar.bat la app corre solo en tu equipo. Para que varios usuarios la usen desde la red interna, en el equipo que hará de servidor se ejecuta iniciar_servidor.bat; los demás entran por http://IP-del-servidor:5000. Requiere permitir ese puerto en el Firewall de Windows y mantener la base de datos en el servidor (no en carpeta de red).
En la pantalla de acceso, usa ¿No recuerdas tu entorno? Enviármelo por correo. Escribe tu dirección de correo electrónico y, si coincide con la que se registró al crear el entorno, te llegará un mensaje con la clave de tu espacio. Si no coincide, no se envía nada y la pantalla responde lo mismo en los dos casos: así nadie puede usarla para averiguar quién está probando la aplicación.
En la pantalla de acceso, “Solicitar alta de usuario” abre un formulario con tu nombre, correo corporativo, Unidad de Negocio a la que perteneces, área, puesto, el perfil que necesitas y la justificación. El acceso se pide por Unidad de Negocio: si se autoriza, solo verás la información de esa unidad. La solicitud se registra en el catálogo de Usuarios con estado pendiente y sin acceso; los administradores reciben aviso por correo. Cuando la autorizan o la rechazan te llega un correo: si se autoriza, con tu usuario y una contraseña temporal. El perfil final lo decide el administrador según la segregación de funciones.
“Restablecerla por correo” pide tu usuario y el correo que tienes registrado. Si ambos coinciden con una cuenta activa, recibes una contraseña temporal y tu contraseña anterior deja de funcionar. Al entrar con la temporal, el sistema te obliga a definir una nueva (mínimo 8 caracteres) antes de poder operar.
Cada usuario tiene un rol que define qué puede hacer: Administrador (todo), Conciliador (cargar y conciliar), Revisor / Tesorería / Contraloría (revisar y firmar el cierre), Administrativo (captura los ingresos de las unidades operativas que tiene a su cargo, y cierra su día), Consultor (solo lectura). Las opciones que no corresponden a tu rol aparecen ocultas o deshabilitadas.
Es el perfil de quien captura la cobranza de una agencia, plaza o ruta. Su alcance no se configura por separado: son las unidades operativas donde está asignado como responsable, en Ingresos por unidad → Configuración. Puede capturar, corregir y anular los ingresos de esas unidades y cerrar su día; no puede tocar unidades ajenas, ni la activación del módulo, ni los tipos de ingreso, ni cargar estados de cuenta. Si se le reasigna una unidad a otra persona, deja de poder capturar en ella de inmediato, sin necesidad de volver a entrar.
La franja superior muestra en todo momento: la empresa, cuenta y banco con los que estás trabajando, el folio consecutivo, el estado de la conciliación (en revisión / cerrada), el tipo de estación (local o servidor) y tu usuario/rol. El menú (☰) da acceso a Catálogos, Bitácora y Usuarios.
Panel de indicadores. Puedes filtrar por Unidad de Negocio, empresa, cuenta y rango de meses. Los tres primeros se encadenan: al elegir una UdN, el selector de empresa solo ofrece las de esa unidad y el de cuenta solo las de esas empresas. El filtro se aplica a todos los indicadores y se incluye en las exportaciones a PDF y Excel. Muestra el saldo bancario consolidado (suma del último saldo conciliado de cada cuenta, agrupado por moneda, sin convertir divisas), el porcentaje conciliado, pendientes y su antigüedad, y la evolución de la posición. Incluye además el tablero “Mesa de soporte · SLA” (abiertos, vencidos, por vencer y % de cumplimiento) con acceso directo a la mesa de soporte.
Aquí eliges empresa, cuenta y periodo y subes los dos insumos del mes: el estado de cuenta y el auxiliar.
Se recomienda PDF (p. ej. BBVA o Banregio); también acepta CSV o Excel con columnas Fecha, Descripción, Cargo, Abono (Banregio: tal como lo exporta el banco, con Referencia y Saldo). Al cargar verás el conteo de movimientos, entradas/salidas y el Control 100% (si el saldo inicial + movimientos = saldo final declarado por el banco).
Excel/CSV de CONTPAQi o SAP (el sistema se toma de la cuenta). El saldo inicial y final se detectan del archivo para el Control 100%; también puedes capturarlos manualmente. Marca “Invertir signo” solo si tus depósitos vienen en la columna Abono/Haber (convención bancaria); CONTPAQi estándar no lo requiere.
Si un archivo no tiene movimientos, no marca error: registra el lote como “sin movimientos” con Control 100% y te deja continuar. Si el saldo declarado indica un cambio pese a no haber movimientos, lo advierte para revisar el archivo.
Muestra el estado de cada mes. Usa las flechas ‹ › para moverte (sin límite hacia atrás; hacia adelante hasta el año en curso + 1). Los meses anteriores al inicio de operación de la empresa aparecen inactivos (“no aplica”).
Lista lo cargado del mes con su Control. Puedes Ajustar saldos o Eliminar un lote. Con “Descargar plantilla Excel” obtienes el formato para captura manual (misma plantilla para banco y auxiliar; un archivo por lado).
Antes de conciliar puedes ajustar (perfil administrador): Tolerancia de monto (para redondeos/comisiones), Ventana de fecha (días de cercanía para amarres 1:1) y, para agrupaciones, el máximo de partidas, el máximo de candidatos, la ventana de agrupación y los dos presupuestos de búsqueda.
La política de la empresa se declara una vez, en Catálogos → Parámetros de conciliación. La tolerancia y la ventana que ves en Parámetros y acciones se heredan de ahí: no son valores propios de esta pantalla, y debajo de los dos campos se dice de dónde vienen.
Puedes cambiarlos para una corrida concreta —porque este mes trae una comisión que no estaba prevista, por ejemplo—. Cuando lo haces, la pantalla lo marca como «Ajustado solo para esta corrida» y ofrece Restaurar los valores configurados.
Buscar qué partidas suman un depósito es caro: las combinaciones crecen muy rápido con el número de candidatos. Para que una conciliación no se eternice, el motor trabaja con dos límites, y ahora los dos se pueden ajustar:
Por omisión 40, y ahora ajustable. Es cuántos movimientos puede tener enfrente uno solo antes de que el motor renuncie a agruparlo. Ojo con la diferencia: no es un límite de velocidad —de eso se encargan el tiempo y los intentos— sino una salvaguarda contra la ambigüedad. Cuantos más candidatos hay, más probable es que alguna combinación dé la cifra por casualidad y no porque sea el grupo verdadero, así que a partir de cierto número el motor prefiere dejar el movimiento pendiente antes que arriesgar un amarre inventado.
Resume el saldo del estado de cuenta, los movimientos no conciliados de cada lado, el ajuste por tolerancia y la diferencia neta. Cuando la diferencia es $0 la conciliación cuadra.
Cuenta los movimientos amarrados por tipo de regla (N1–N4, dispersión, concentración, internos) separando banco y auxiliar. Desde aquí puedes Exportar a Excel (ver sección 6).
Si la cuenta usa Ingresos por unidad (sección 8) verás además el renglón «Conciliado en Ingresos por unidad»: son los movimientos que las agencias ya conciliaron y cerraron día a día. Llegan al mes hechos, así que el motor no los vuelve a mirar, y se cuentan aquí para que conciliado + pendiente siga sumando todo el universo del mes.
Lista cada amarre banco ↔ auxiliar con su tipo y diferencia. Los agrupados (dispersión/concentración) y la corrección + redondeo nacen “por confirmar”: revísalos y usa Confirmar o Desligar. Los 1:1 (N1–N4) y la anulación interna simple quedan confirmados automáticamente. El detalle de cada tipo, con ejemplos, está en la sección 9.
Los amarres ✔ agencia —«Conciliado en Ingresos por unidad»— encabezan la lista y no traen botón de eliminar: los firmó quien cerró ese día, con su evidencia y su autorización. Si de verdad hay que deshacer uno, se reversa en su módulo (sección 8.2), que exige motivo y otra persona; al hacerlo, esos movimientos vuelven al universo del motor en la siguiente corrida.
Movimientos sin amarrar de banco y de libros, con su antigüedad en días. Son la base para el ligado manual.
Cuando un movimiento no se amarró automáticamente, puedes ligarlo a mano. Es auditable y reversible con Desligar.
Una barra flotante abajo muestra en vivo cuántos van de banco y de auxiliar, las sumas, la diferencia y si ✓ amarra. Al seleccionar de un lado, se resalta en el otro el pendiente cuyo importe cierra la diferencia. El botón Ligar se ilumina en verde cuando cuadra y en ámbar si hay diferencia.
El botón Buscar contraparte de esa misma barra busca del otro lado con qué cerrar la diferencia. Ofrece dos cosas, en este orden:
Si solo hay una respuesta y es de un movimiento, lo marca directo. Una pareja siempre se muestra antes de aplicarla, aunque sea la única: marcar dos movimientos que no has visto es la clase de atajo que después nadie sabe explicar. Cuando no hay nada de esa fecha ofrece los de fechas cercanas —hasta 7 días— diciendo a cuántos días están, y en ese caso nunca marca solo. El botón no liga: solo agrega a la selección; el amarre lo sigues confirmando tú con Ligar.
La búsqueda va del grupo más chico al más grande y se detiene en el primero que responde: si hay una pareja que cuadra, no se ofrecen los tríos. Una respuesta de dos movimientos se verifica de un vistazo; una de seis, entre cientos de candidatos, casi seguro cuadra por aritmética y no porque sea el amarre real.
Rendimiento medido, para que sepas qué esperar: grupos de dos o tres se encuentran siempre y en menos de 10 ms, incluso con 1,000 pendientes. Con grupos de cuatro y más de 200 pendientes del mismo día empiezan a existir varias combinaciones que suman igual, y la verdadera puede no ser la primera de la lista.
Genera un libro con hojas independientes: Amarres (banco↔auxiliar, datos completos), Pend_Banco y Pend_Libros (aging), y Resumen (la carátula en valores y el desglose formulado que se recalcula solo). Sirve para hacer ejercicios de cuadre fuera de la app.
Para cerrar un mes se sigue un flujo con segregación de funciones: Revisado → Tesorería → Contraloría. El botón Cerrar conciliación se habilita solo cuando las tres firmas están completas. Además, un mes no cierra si el mes anterior del mismo año no está cerrado. Todo queda registrado en la bitácora.
Hay empresas cuya cobranza entra por decenas de puntos —agencias, plazas, rutas— y cuya contabilidad no registra cada depósito: registra una póliza que concentra el corte del día de esa agencia, en la cuenta contable de esa agencia. Contra un auxiliar así no se puede conciliar depósito por depósito: hay que amarrar varios movimientos del banco contra una sola partida del auxiliar. A eso le llamamos N:1, y es lo que hace este módulo.
El control de esas agencias se suele llevar en un Excel donde cada plaza captura sus ingresos día por día. Ese Excel funciona; lo que no tiene es de dónde salió cada importe, quién lo capturó, qué ficha lo respalda ni cómo se llegó al amarre. El módulo conserva la forma de trabajar —días en columnas, tipos de ingreso en filas— y le pone abajo movimientos con nombre, fecha, evidencia y bitácora.
El módulo está apagado de fábrica y solo actúa cuando se cumplen las tres condiciones:
Si falta alguna, la pantalla te dice cuál en vez de quedarse vacía. Una cuenta sin el módulo concilia exactamente como siempre: no se le piden unidades, ni tipos de ingreso, ni captura diaria.
Arriba eliges cuenta bancaria, periodo y unidad operativa; ese es el contexto de todo lo que verás debajo.
Cada columna es un día y lleva el día de la semana bajo el número (L M M J V S D); sábado y domingo van tintados de arriba abajo. Con el número pelado no había forma de distinguir un día sin depósitos que es normal porque fue domingo, de un hueco que hay que explicar porque fue martes.
Cada celda lleva el color del peor estatus que la compone: un día con cuatro depósitos conciliados y uno por investigar no puede verse verde. Tocar una celda abre el detalle hasta el depósito individual, con su evidencia, y desde ahí se captura, se corrige o se anula.
Debajo de la cuadrícula hay cuatro renglones de contraste: estado de cuenta · depósitos, auxiliar contable, diferencia operativo − banco y diferencia banco − auxiliar.
Total depositado — lo que capturó la unidad ese día, que es la suma de la cuadrícula de arriba.
Estado de cuenta · depósitos — los abonos del estado de cuenta de esa cuenta bancaria y ese mes. Los cargos no entran nunca, y tampoco entra el arrastre de meses anteriores: este renglón suma por día del mes, y un movimiento de diciembre caería en el día equivocado de enero. El arrastre es de la mesa, que es donde se amarra.
Con una unidad elegida, el renglón no trae todos esos abonos: trae solo los que ya están identificados como suyos, y son suyos de dos maneras, que cuentan las dos:
Cada movimiento cae en la columna del día que dice el banco, no el de la captura: un corte capturado el día 2 que el banco acredita el 3 aparece en el 3, y ese desfase es justamente lo que el renglón de la diferencia tiene que hacer visible. Sin unidad elegida, el renglón es de toda la cuenta bancaria, y la pantalla lo dice.
Auxiliar contable · cuentas de las unidades — las partidas del auxiliar que caen en las cuentas contables de esas unidades, sumadas en positivo y solo del lado donde la contabilidad asienta la póliza del depósito. Los asientos del otro lado se cuentan aparte y se dicen, en vez de esconderse.
Diferencia operativo − banco y diferencia banco − auxiliar — la resta de los renglones de arriba, día por día.
La imagen es la mesa de una agencia después de correr los dos pasos: los cinco depósitos ya aparecen «En banco» —con su barra verde en el borde izquierdo— y el motor propone dos amarres N:1, uno por póliza diaria. Cada panel abre con su marcador: Capturado, Confirmado en banco y Falta reflejar en el registro diario; Disponible, Localizado en esta unidad y Ya conciliado en el estado de cuenta.
Trabaja una unidad a la vez, a propósito: el auxiliar se filtra por la cuenta contable de la unidad, y mezclar dos agencias haría la búsqueda sobre un universo que no corresponde a ninguna. Si no eliges unidad, la pantalla te lo pide y te explica por qué.
La contabilidad puede asentar el corte de la agencia como cargo o como abono, y las dos formas son normales. En la misma cuenta contable suele haber además otros asientos —traspasos, ajustes, cancelaciones— que no son el depósito.
No tienes que configurar nada. El módulo lo deduce de los propios datos y te dice en qué se basó, en el pie del panel. Lo deduce así, en este orden:
Si la cuenta trae asientos de los dos lados y los datos no alcanzan para decidir, la mesa te lo dice con las cifras delante y puedes fijarlo tú —Usar cargos, Usar abonos, Usar los dos—. Tu decisión manda sobre la deducción, y Volver al general la deshace.
El código del tipo de ingreso es su llave: con él se identifica el tipo en la plantilla de carga, en las importaciones y en la matriz que exportas. Por eso:
Cada tipo se edita en su propio renglón y la columna Uso te dice cuánto se usa, que es lo que decide qué hace el botón de baja:
Un mes tiene hasta 31 columnas de días. Al desplazarte a la derecha para ver el día 24, las dos primeras columnas —unidad · tipo de ingreso y cuenta contable— se quedan fijas. Un importe sin saber de quién es no sirve de nada.
En un mes avanzado la mayoría de los renglones ya están conciliados y no se pueden tocar. Para que no tapen el trabajo que falta:
En cada depósito puedes adjuntar varios comprobantes —la ficha, el voucher, la foto del corte—. El botón te dice qué va a hacer:
Hay tres formas de adjuntarlo, y las tres hacen exactamente lo mismo: elegir el archivo con + subir, arrastrarlo encima, o pegarlo con Ctrl+V teniendo el puntero sobre + subir. Se admite imagen o PDF.
Lo que sí impide borrar un depósito: que esté conciliado, que pertenezca a un grupo, que tenga amarre a un movimiento del banco que siga existiendo, o que su día o mes estén cerrados. Para esos, Anular.
Verás las dos etiquetas y las dos significan conciliado. Cuentan igual para el cierre del día, para el cierre del mes y para el porcentaje de avance del tablero. Lo que cambia es quién encontró el amarre:
Pasa el ratón por cualquier estatus y te dice qué significa y cómo se llega a él.
Si el banco tiene identificado más que lo que capturaste, y esa diferencia son movimientos de arrastre que el amarre ya recogió, el cierre ya no se bloquea: no había nada que documentar como excepción, porque es dinero que entró en un mes anterior. Sale como aviso, con el importe y cuántos movimientos lo aportan.
Antes, «1 · Localizar en banco» terminaba con tres números: localizados · ambiguos · sin reflejo. Si no amarraba nada, no había forma de saber si era porque el importe no cuadraba, porque había dos candidatos iguales, o porque el programa no había mirado.
Ahora, debajo de los botones, aparece «Lo que el paso 1 no pudo amarrar»: cada depósito con su motivo y con los movimientos del estado de cuenta que había cerca. Y cada uno con un botón «Amarrar este», para resolverlo sin salir de ahí.
Lo que ya decidiste deja de aparecer. Al amarrar un renglón, ese depósito sale del informe y el movimiento que se llevó deja de ofrecerse en los demás; el renglón del Registro diario de la unidad se pinta en verde claro, que quiere decir «ya está en banco y todavía libre: se puede usar para el amarre N:1».
El paso 1 busca, para cada depósito que capturaste, su movimiento en el estado de cuenta. También mira los de meses anteriores, pero antes los medía con la misma ventana de cinco días que usa para los del propio mes: un depósito que entró al banco en diciembre y se captura en enero casi nunca está a cinco días, así que se quedaba «sin reflejo en banco» teniendo su movimiento delante, en el panel.
Ahora el arrastre tiene su propia ventana —45 días de fábrica, ajustable en Catálogos → Parámetros—. El aviso te dice cuántos se localizaron con movimientos de arrastre, que no es lo mismo que un mes limpio.
Un depósito que capturas el día 2 puede aparecer en el estado de cuenta el día 5 —o en el mes anterior—. En el renglón Estado de cuenta · depósitos cuenta siempre en la columna del día 2, que es el día del depósito al que respalda.
Antes no era así y por eso las diferencias no cuadraban nunca: ese movimiento salía como un hueco en el día 2 y como un depósito que no era de nadie en el día 5, y los dos días mentían.
Un depósito que capturas el 2 de enero puede haber entrado al banco el 30 de diciembre. Ese movimiento vive en el estado de cuenta de diciembre y no tiene columna propia en la cuadrícula de enero, así que antes no aparecía: la diferencia salía en rojo por su importe exacto y no había forma de ver que ese día ya estaba cuadrado.
Ahora, en cuanto se localiza, sale en un renglón propio —Movimientos de arrastre, justo encima de Total depositado— y en la columna del depósito al que respalda. Suma en las dos diferencias, que es el motivo entero de enseñarlo: para que veas que con él el día ya amarra, o que solo quedan diferencias menores.
Las celdas de la unidad ya se abrían: tocas un importe y salen los depósitos que lo componen, con su ficha, para verlos, corregirlos o anularlos. Ahora se abren también los dos renglones de abajo, que son contra los que cuadras el mes: Estado de cuenta · depósitos y Auxiliar contable.
Cada uno te enseña las dos mitades:
Las celdas en cero también se abren —salen con un ·— porque muchas veces ahí está la respuesta: «ese día el banco recibió cuatro depósitos y ninguno es todavía de esta unidad» explica la diferencia entera.
Con una unidad elegida, Estado de cuenta · depósitos son los movimientos del banco que ya se identificaron como suyos: los que el paso «Localizar en banco» ligó a un depósito de la unidad y los que entraron en uno de sus grupos.
Antes era de toda la cuenta bancaria. Al mirar una agencia, un renglón con los depósitos de las veinte agencias no es un contraste: es ruido, y la diferencia no podía cuadrar nunca.
Un movimiento de arrastre que ya se concilió sigue estando en el panel del estado de cuenta, marcado como «ya conciliado». Antes se caía de la lista en el momento de conciliarlo: el amarre decía que lo usaba y el panel negaba que existiera, así que quien revisaba no podía comprobar de qué estaba hecho el grupo.
En un mes avanzado, los paneles del estado de cuenta y del auxiliar se llenan de renglones que ya no se pueden tocar, y el trabajo que falta se pierde entre ellos. El interruptor «Ocultar los ya conciliados», arriba junto a los botones, los esconde.
El panel del estado de cuenta no sale en el orden del banco, sale en el orden del trabajo que te queda, y cada bloque lleva su rótulo con cuántos son:
Buscar combinaciones en un mes con muchos movimientos tarda segundos. Sin nada en pantalla, esos segundos se parecen demasiado a que la aplicación se colgó —y entonces uno vuelve a pulsar, y la acción se lanza dos veces—.
Ahora, en cuanto una acción tarda más de un instante, arriba aparece un reloj que dice qué está corriendo y cuántos segundos lleva. Si pasa de ocho segundos te avisa de que sigue; al terminar te dice cuánto tardó y se retira solo.
Cada uno de los tres paneles abre con unas fichas que resumen cómo va, y cada cifra dice de cuántos movimientos sale. Las dos cosas juntas: «$22,200.00 por reflejar» no deja saber si son dos depósitos o veinte, y eso cambia por completo lo que hay que ir a buscar.
Eso es lo que ves sin haber señalado nada, y es a propósito: es justo lo que hay que saber antes de empezar.
En cuanto marcas un movimiento del estado de cuenta pasan tres cosas a la vez:
Cada depósito del registro diario lleva además una barra de color en el borde izquierdo: verde si ya se localizó en el banco, ámbar si todavía falta. Así no hay que releer la columna «Estatus» renglón por renglón.
Los paneles son largos y el botón de crear el grupo vive arriba del todo. Al bajar buscando el movimiento que falta, las cifras y el botón se quedan fuera de la vista justo cuando más los necesitas.
Por eso, en cuanto bajas con algo señalado, aparece abajo una barra flotante con lo señalado de cada lado, cuántos depósitos del registro diario quedan cubiertos, si cuadra o cuánto falta, y los botones de Crear grupo y Limpiar. No estorba mientras los botones de arriba están a la vista, y la ✕ la esconde: vuelve sola en cuanto cambias la selección.
Arriba, junto al nombre de la unidad y su cuenta contable, aparecen tres cifras:
Cada panel abre con sus propios marcadores, y están antes de que señales nada, porque lo que dicen es justamente lo que hay que saber para empezar:
En cuanto hay algo marcado de los dos lados, aparece un marcador más que dice la diferencia por su nombre y en positivo: Cuadra al centavo, Falta en el banco o Sobra en el banco. Un «−$1,268.00» obliga a recordar de qué lado se restó; «Falta en el banco $1,268.00» dice qué buscar.
Señalar en el estado de cuenta no es solo sumar: es afirmar que esos depósitos del registro diario son los que se reflejaron ahí. Por eso el registro diario marca en verde los depósitos que tu selección cubre, y avisa si ninguno de ellos está ligado a lo que señalaste.
En la mesa hay un renglón —«Cierre automático»— que dice en qué estado está y se enciende ahí mismo. Encendido, al terminar «1 · Localizar en banco» se cierran los días que hayan quedado cuadrados: lo capturado, lo identificado en el banco y la póliza del auxiliar coinciden dentro de la tolerancia.
Solo cierra lo que cerrarías a mano. Pasa las mismas validaciones que el botón de cerrar y nunca fuerza: si un día tiene algo que lo impida, lo deja y te dice cuál y por qué. Lo que cierra queda en la bitácora marcado como cierre automático, distinguible de un cierre a mano.
Debajo de los botones queda, en la pantalla, lo que hizo la última corrida: los días que se cerraron y una tabla de los que no, con el motivo de cada uno. No es solo un aviso que se va: una lista de ocho días no se consulta en un mensaje de tres segundos.
Los motivos más frecuentes, y qué hacer con cada uno:
Toma los depósitos capturados que todavía no tienen movimiento bancario y les busca su reflejo en el estado de cuenta: importe dentro de la tolerancia, fecha dentro de la ventana de días, y la referencia como desempate cuando dos movimientos se parecen.
Solo amarra lo que no admite duda. Si dos movimientos del banco encajan igual de bien, no elige por ti: lo cuenta como ambiguo y lo deja para que lo resuelvas a mano. Los depósitos que no aparecen en ningún lado quedan como «Sin reflejo en banco». Al terminar te dice cuántos localizó, cuántos quedaron ambiguos y cuántos sin reflejo.
Hay un día que amarra perfectamente contra el estado de cuenta —lo capturado y lo identificado coinciden— y aun así no cierra, porque contra la póliza del auxiliar falta dinero. Casi siempre es lo mismo: la contabilidad asentó ese corte en otra fecha. El paso 1 lo busca y te lo dice.
Cuando encuentra la póliza y no hay lugar a dudas, arma el amarre: el día queda cuadrado y aparece en el reporte N:1 como automático, con el detalle de qué póliza se usó y de dónde vino. Si hay más de una que encaja, no elige: te las enseña para que lo resuelvas en la mesa.
Está en la mesa, junto a «Ocultar los ya conciliados» y «Cerrar los días que cuadren», y viene apagada. Es la más delicada de las tres: las otras dos deciden qué se ve y cuándo se cierra; esta afirma que una póliza asentada un día responde al corte del día anterior, y eso es una decisión contable que tiene que tomar una persona.
Aun marcada, solo mueve la póliza cuando se cumplen las tres condiciones:
El día siguiente se arregla solo: como esa póliza pasa a responder al día anterior, deja de contarse en el suyo y su sobrante desaparece. Los dos días quedan cuadrados con el mismo movimiento contable, sin inventar ninguno.
Recorre las partidas del auxiliar de esa cuenta contable y, para cada una, busca el conjunto de movimientos del banco de esa unidad que suma su importe.
Cada propuesta muestra la regla aplicada, un porcentaje de confianza, cuántos movimientos del banco la integran, la diferencia contra la póliza y el detalle de los depósitos operativos. La confianza baja si la combinación mezcla tipos de ingreso o si queda diferencia, y sube si el banco y la póliza comparten referencia. Algunas propuestas salen marcadas como «requiere autorización»: cuando el importe supera el umbral configurado, cuando mezcla tipos o cuando la diferencia excede la tolerancia.
Cuando la propuesta es correcta, Aceptar esta propuesta la deja conciliada.
«Sin propuestas» a secas es indistinguible de «el programa no miró». Ahora, debajo, aparece «Por qué no se propuso»: primero el ámbito de la búsqueda —cuántas pólizas de la cuenta contable de esta unidad se miraron y por cuánto, contra cuántos depósitos localizados y libres, con qué ventana de fechas, qué tope de renglones y qué tolerancia— y después, póliza por póliza, qué le faltó:
Es la salida manual, para lo que el motor no puede resolver solo: propuestas ambiguas, casos N:N, o cualquier amarre que conozcas y él no.
Si la diferencia excede la tolerancia, la aplicación no la deja pasar en silencio: te dice de cuánto es y te pregunta si quieres registrar el grupo documentando la diferencia. Solo si aceptas, el grupo se crea marcado como tal.
Un depósito del 30 de diciembre que la agencia captura en enero vive en el estado de cuenta de diciembre. Por eso el panel del banco no enseña solo el mes elegido: trae también lo anterior que sigue sin conciliar, igual que los pendientes de la conciliación de siempre. Sin eso, ese depósito se quedaba «sin reflejo en banco» para siempre.
Cada renglón dice de qué periodo viene (↻ 2025-12) y cuántos días lleva sin conciliar, y arriba se avisa cuántos son y por cuánto: un movimiento de hace ocho meses a la vista no es lo mismo que uno de ayer.
Al pie de la mesa quedan las conciliaciones de la unidad. Cada una muestra la regla, el estatus, la cuenta contable, las tres sumas —auxiliar, banco y operativo—, la diferencia, la versión de reglas con la que se hizo, quién la creó y cuándo; y debajo, el detalle de las tres partes. Es lo que permite reconstruir el amarre completo dentro de un año, sin recalcular nada.
Cada amarre dice además cuánto de él viene de arrastre, en número de movimientos y en importe, separando el del estado de cuenta —el depósito que el banco reflejó en otro mes— del auxiliar —la póliza que la contabilidad asentó en otro mes—. No es lo mismo un día que cuadró limpio que uno que cuadró con movimientos de otro periodo, y antes había que ir fecha por fecha para saberlo. Arriba, en el rótulo del reporte, va el total del mes.
Reversar deshace la conciliación y devuelve los movimientos al universo disponible. Exige motivo, queda en la bitácora, y por segregación de funciones quien creó el grupo no puede reversarlo: tiene que hacerlo otra persona con permiso de revisión (o un administrador).
El amarre reversado no se borra: se marca ↺ REVERSADO y conserva su sello completo —quién lo creó y cuándo, quién lo reversó y cuándo, y el motivo que escribió—. La evidencia de que ese amarre existió es parte del expediente del mes; hacerlo desaparecer dejaría un hueco que nadie puede explicar después.
El mes se pinta como calendario: se ve de un vistazo qué días ya están cerrados, cuáles tienen algo pendiente y cuáles están vacíos. Un día sin movimientos no es un día pendiente, y se marca aparte para que no parezca que falta trabajo que no existe.
Antes de dejar cerrar se validan las observaciones y se devuelven todas, no la primera. Un día cerrado ya no admite capturas ni cambios; el cierre del mes bloquea el periodo completo.
El bloqueo más común al cerrar es éste: «Diferencia contra banco de $X sin excepción documentada. Se capturó más de lo que el estado de cuenta respalda». Significa que hay un depósito capturado que el banco todavía no respalda. Tres salidas, y el propio mensaje las nombra:
Un día cerrado ya no dice solo «🔒 Cerrado»: dice con qué diferencia se firmó, con su signo. Y es un dato distinto de la diferencia de hoy — el mes sigue moviéndose después de cerrar, así que recalcularla contestaría otra pregunta —. Se guardan las cuatro cifras del momento de firmar: lo capturado, lo identificado en el banco, la póliza del auxiliar y las dos diferencias.
Un amarre N:1 puede cubrir dos o tres jornadas: la póliza del auxiliar concentra ese corte y el grupo se arma contra ella. Cuando eso pasa, la resta de un día por separado deja de significar lo que parece:
Los dos días «descuadraban» y ninguno se cerraba, y sin embargo el corte estaba conciliado: lo estaba a nivel de amarre, que es la unidad de conciliación que eligió quien lo armó. Ahora el día cuya totalidad de depósitos está dentro de amarres que cuadran se marca como cuadrado, y la celda lo dice: ✓ cuadra en #70. El cierre automático los cierra, y la validación explica por qué deja firmar.
Una diferencia sin signo no se puede accionar: no es lo mismo que a un día le falte dinero por localizar —la agencia capturó algo que el estado de cuenta todavía no respalda— a que le sobre. Son dos problemas distintos, con dos explicaciones y muchas veces dos responsables. Por eso, en el calendario, en la validación del cierre y en el tablero, la diferencia sale con su signo, y la misma convención rige en las tres:
| Diferencia | Cómo se calcula | En positivo (+) | En negativo (−) |
|---|---|---|---|
| Contra banco | capturado − identificado en banco | Falta por localizar: se capturó dinero que el banco no respalda todavía | El banco trae de más que lo capturado, normalmente arrastre de otro mes ya considerado |
| Contra el auxiliar | identificado en banco − póliza | Falta por asentar: el banco trae dinero que la contabilidad no ha registrado | El auxiliar asienta de más de lo que el banco tiene identificado para esta unidad |
Cada día del calendario contrasta, no solo cuenta lo capturado: dice cuánto de eso ya está conciliado, cuánto entró al banco —contando el arrastre de meses anteriores que respalda ese día—, cuál es la póliza que asentó la contabilidad y si hay diferencia. La casilla muestra ✓ cuadra o ≠ el importe, el día que descuadra sale con borde rojo, y la ayuda al pasar el ratón trae el detalle entero.
Indicadores del periodo con las unidades ordenadas por lo que les falta: sirve para saber a qué agencia hay que ir a buscar antes de cerrar.
Sigue a la unidad que elijas arriba. Con una agencia seleccionada, todas las cifras son suyas —lo capturado, lo conciliado, el banco, la póliza de su cuenta contable, los días que cuadran, sus cierres pendientes y sus excepciones—; con «Todas las unidades» habla de la cuenta completa, que es la vista de quien supervisa. Arriba se dice siempre de quién son los números, para no tener que mirar el selector de la cabecera para saberlo.
Y abajo, día por día: lo capturado, lo que de eso ya está conciliado, lo que entró al banco, el arrastre, la póliza del auxiliar y dos columnas de diferencia —contra el banco y contra el auxiliar—, cada una con su signo. Es la respuesta a «¿qué quedó conciliado hoy?» y a la siguiente, que es en qué día está el problema; antes había que irse a la matriz, elegir unidad y leer una cuadrícula de 31 columnas.
El tablero habla de toda la cuenta; el cierre diario, de una unidad. Un día cuenta como cuadrado en el tablero cuando cuadra en todas las unidades que tienen algo ese día —depósitos o póliza—. Si una sola agencia de veinte no cuadra, el día no cuadra, y el renglón dice cuántas fallan para poder ir a por ellas.
Aquí se dan de alta las unidades operativas con su responsable, sus cuentas contables con vigencia (una agencia puede cambiar de cuenta a mitad de año, y las conciliaciones viejas tienen que seguir contando con la que estaba vigente entonces), los tipos de ingreso con su tolerancia propia y la activación por cuenta y periodo.
En la Matriz mensual, «Eliminar todo lo capturado de AAAA-MM» borra lo capturado de esa cuenta y ese mes, venga de una carga o de captura a mano. Siempre pide un motivo, que queda en la bitácora.
Se lleva todo: lo capturado a mano, lo que entró por carga, y también lo que ya estuviera conciliado o en un día cerrado. Lo conciliado se reversa primero —los movimientos del banco quedan libres y los cierres que se queden vacíos se retiran—, así que el mes queda sin un solo depósito y listo para rehacerse.
Se revisan todos los días del mes, no solo aquellos de los que se borró algo. Un día puede haberse cerrado cuadrando contra el auxiliar o el estado de cuenta sin tener depósito propio: ese cierre no aparecía mirando lo borrado y sobrevivía a todo. Si al terminar un día —o el mes— se queda sin un solo depósito vigente, su cierre se retira, y el aviso dice cuántos fueron.
En la lista de cargas del mes, pulsa el renglón de una carga y se abre su detalle. Trae dos cosas:
Los renglones que traían un aviso quedan marcados en la tabla, con una banda ámbar y una etiqueta al final:
En la mesa, junto a «Ocultar los ya conciliados», hay una casilla «Cerrar los días que cuadren». Con ella marcada, al terminar 1 · Localizar en banco se cierran los días que hayan quedado cuadrados: lo capturado, lo identificado en el banco y la póliza del auxiliar coinciden dentro de la tolerancia.
En Estado de cuenta y en Auxiliar, en vez de dar un clic por renglón, puedes pulsar en el primero y arrastrar: el gesto señala todos los que cruces. Si empiezas en un renglón que ya estaba señalado, el arrastre los quita — igual que en una hoja de cálculo.
La mesa existe para comparar tres cosas, así que Registro diario, Estado de cuenta y Auxiliar se acomodan en tres columnas en cuanto la pantalla lo permite, y cada tabla se desplaza por dentro en vez de alargar la página. Así los tres paneles siguen enfrentados aunque uno tenga ochenta renglones.
Un depósito y su movimiento del banco no siempre caen en el mismo mes, y el módulo lo considera en los dos sentidos:
Al pulsar 1 · Localizar en banco en la Mesa de conciliación se consideran los dos. El movimiento de otro mes cuenta en el día del depósito que respalda —no en su propia fecha, que no tiene columna en este mes— y se marca con ↻ para que se vea de dónde viene.
En Cierres, el indicador «Amarrado en automático» dice el importe y el número de depósitos que el sistema amarró sin intervención, en cuántos días, y al lado lo que hubo que amarrar a mano. En el calendario, los días con amarre automático llevan un ⚙.
Vaciar un mes, deshacer sus conciliaciones, repararlo o deshacer una carga alcanzan también lo que hizo otra persona. Por eso:
«↺ Deshacer conciliaciones de AAAA-MM» deshace todas las del mes —las de depósitos cargados y las de capturas a mano—: los depósitos vuelven a «capturado» y los movimientos del banco quedan libres otra vez. No borra ningún depósito.
Y deshace también los cierres que se apoyaban en esas conciliaciones, porque un día cerrado afirma que está conciliado y revisado, y ya no lo está:
Desde la lista de cargas, «Eliminar carga» se lleva todos los depósitos que entraron con ella, también los que ya se hubieran conciliado: su conciliación se reversa por el camino y los movimientos del banco quedan libres. Una carga equivocada se deshace entera, no a medias.
Quien captura la cobranza de una agencia no trabaja delante de una computadora: trabaja en el mostrador. Para esa persona hay una aplicación aparte, SCB Depósitos —«captura y registro de depósitos para conciliación bancaria»—, en la dirección /m del mismo servidor (por ejemplo scb.caiisa.app/m).
La pantalla de acceso está dividida en tres franjas, y cada una contesta una pregunta distinta:
Se entra con la misma cuenta y la misma contraseña, y manda lo mismo: los permisos y el alcance los comprueba el servidor, así que desde el teléfono no se puede hacer nada que no se pudiera hacer desde la computadora. Al Administrativo se le abre directamente su agencia —sin elegir cuenta, mes ni unidad— porque para él las tres tienen una sola respuesta posible.
En el servicio en línea, la dirección lleva además la clave del entorno, para que sea una sola liga y no una dirección más un dato que copiar a mano:
Al abrirla, el entorno queda resuelto y el campo desaparece: solo hay que escribir usuario y contraseña. En una instalación local no hay entorno, así que la liga es simplemente http://servidor:5000/m.
?e= funciona en la dirección de la aplicación de escritorio.Si el teléfono tiene reconocimiento facial o lector de huella, se puede usar para entrar sin teclear la contraseña. Se activa desde 👤 Mi cuenta → 🔓 Activar Face ID o huella, y a partir de entonces la pantalla de acceso ofrece un botón «Entrar como …».
scb.caiisa.app. En una instalación local por dirección IP el navegador no lo permite, y la aplicación simplemente no ofrece el botón.Tira la pantalla hacia abajo estando arriba del todo: aparece un aviso, y al soltar se vuelve a preguntar todo al servidor —incluida la configuración—, sin salir ni perder el día en el que estabas. Es lo que hay que hacer cuando alguien acaba de cerrar un día desde la computadora, o de activarte una agencia, y quieres verlo sin volver a entrar.
Una cuenta recién creada trae contraseña temporal. Al entrar por primera vez desde el teléfono, la aplicación pide cambiarla ahí mismo —sin mandar a nadie a buscar una computadora— y entra en cuanto se guarda. Después se puede cambiar cuando se quiera desde 👤 Mi cuenta → Cambiar mi contraseña.
Solo el Administrativo —el responsable de una o varias agencias— y el Administrador. A cualquier otro perfil la aplicación le responde que ésta es la pantalla de quien captura y que su trabajo se hace desde la computadora.
En la cabecera va siempre en qué agencia se está trabajando, y debajo el número de cuenta y la cuenta contable. El nombre del banco no aparece: la línea es estrecha y quien captura tiene una sola cuenta, así que ya sabe de qué banco es.
Lleva cuatro pestañas, en el orden del trabajo del día:
La cifra grande del día se toca y se abre. Sale el desglose de ese día con todos los tipos de ingreso configurados para la agencia —efectivo, cheques, transferencias, los que sean—, el importe capturado en cada uno y cuántos depósitos lleva, y debajo la lista completa de los depósitos del día.
Al tocar un depósito de la lista se abre su detalle, y desde ahí se puede corregir sin ir a una computadora. Son dos acciones distintas y conviene no confundirlas:
Las dos piden un motivo, que queda en la bitácora con tu usuario y la hora. Eliminar pide además una confirmación antes: en un teléfono se toca por error con una facilidad que no tiene el ratón.
Al recargar —el gesto de refrescar, volver a abrir la aplicación desde la pantalla de inicio, recuperar la señal— se empezaba de cero: la primera agencia, el mes por omisión y el día de hoy. Quien está revisando enero desde septiembre tenía que volver a navegar hasta ahí cada vez, y es justo cuando más se recarga.
Ahora vuelve a la agencia, el mes, el día y la pestaña en los que estabas. Se valida todo al volver, porque entre una sesión y otra te pueden haber cambiado las asignaciones:
La fecha se lee en palabras y con el día de la semana —«sábado 19 de septiembre de 2026»— y al tocarla se abre el calendario del teléfono. El campo de fecha a secas escribe «09/19/2026», con el mes primero según el idioma del aparato, y equivocarse de día al capturar es el error más caro de esta pantalla.
El tipo de ingreso es un desplegable con todos los tipos configurados. Antes eran pastillas en fila: con tres entraban, pero con ocho la pantalla se volvía un muro y había que buscar la que se quería.
Y arranca en el último que usaste en esa agencia. Quien captura veinte fichas de efectivo seguidas estaba eligiendo «efectivo» veinte veces: el primero de la lista no es el que más se usa, es el que quedó primero por orden. Se recuerda en cuanto lo eliges —aunque después canceles el alta, porque sigue siendo el tipo con el que estás trabajando— y por agencia, porque el catálogo cambia de una a otra.
Al elegir el tipo, el formulario se ajusta a lo que ese tipo exige, antes de que escribas nada:
Debajo del importe se escribe lo que se va a guardar, ya con formato: escribes 1.234,56 y lee «Se guardará $1,234.56».
La cámara de un teléfono de hoy hace fotos de 3 a 8 MB, y el servidor no acepta comprobantes de más de 2 MB. Al elegir la foto, la aplicación la reduce en el propio teléfono antes de subirla, y te dice cuánto pesaba y cuánto pesa: «optimizada 5.2 MB → 480 KB».
1.234,56 es lo que sale de teclear un importe de forma natural. La aplicación entiende las dos formas —coma o punto— y te enseña el resultado antes de guardar, para que un depósito de mil doscientos pesos no se registre nunca como uno con veintitrés.La aplicación dice por qué, en la misma pantalla:
La pestaña Reglas de Conciliación describe los criterios de amarre por nivel de certeza: N1 (monto y fecha exactos), N2 (monto exacto, fecha cercana), N3 (tolerancia monetaria), N4 (referencia), dispersión (1:N), concentración (N:1) e internos (anulación y corrección+redondeo), más las metas de calidad (N1 ≥70%, N1+N2 ≥85%). Consúltala para entender por qué un movimiento se amarró de cierta forma.
Esta sección explica cada tipo de amarre que genera el motor: qué condiciones exige, en qué orden se aplica, si nace confirmado o por confirmar, y un ejemplo con cifras.
El motor recorre las reglas de la más segura a la menos segura. Un movimiento que ya se amarró en un paso deja de ser candidato para los siguientes, así que nunca queda amarrado dos veces. Con las mismas entradas el resultado es siempre el mismo.
| Tipo de amarre | Relación | Monto | Fecha | Estado al nacer |
|---|---|---|---|---|
| N1 · Monto y fecha exacta | 1 : 1 | Exacto | Mismo día | Confirmado |
| N2 · Monto exacto, fecha cercana | 1 : 1 | Exacto | ≤ ventana (30 días) | Confirmado |
| N3 · Monto ± tolerancia | 1 : 1 | Dif. ≤ tolerancia ($1.00) | ≤ ventana (30 días) | Confirmado |
| N4 · Referencia + monto | 1 : 1 | Dif. ≤ tolerancia ($1.00) | Sin límite | Confirmado |
| Agrupada por dispersión | 1 banco : N libros | Suma exacta | ± 5 días (por suma) · sin límite (por referencia) | Por confirmar |
| Agrupada por concentración | N banco : 1 libro | Suma exacta | ± 5 días (por suma) · sin límite (por referencia) | Por confirmar |
| Amarre interno (anulación) | 2 partidas del auxiliar | Iguales y de signo contrario | Sin límite | Confirmado |
| Corrección + redondeo | 3 partidas del auxiliar | Netean $0.00 | Sin límite | Por confirmar |
Las cifras entre paréntesis son los valores de fábrica. Los vigentes se definen en Catálogos → Parámetros de conciliación y se pueden ajustar para una corrida en Conciliar → Parámetros (sección 5).
Un movimiento del banco contra una partida del auxiliar. Son los amarres de mayor certeza y por eso nacen confirmados; si alguno no te cuadra, se deshace con Desligar.
N1 · Monto y fecha exacta. Mismo importe al centavo y misma fecha. Es el caso ideal: la contabilidad registró el movimiento igual que el banco y el mismo día.
N2 · Monto exacto, fecha cercana. Mismo importe al centavo, pero las fechas difieren hasta la ventana (30 días de fábrica). Típico de cheques que se registran al emitirlos y el banco cobra días después.
N3 · Monto ± tolerancia. El importe difiere, pero la diferencia es menor o igual a la tolerancia ($1.00 de fábrica) y la fecha cae dentro de la ventana. Cubre redondeos, tipo de cambio y comisiones pequeñas. La diferencia se acumula en la carátula como ajuste por tolerancia.
N4 · Referencia + monto. Banco y auxiliar comparten la misma referencia (folio, CIE, código de cliente) y el importe difiere a lo más la tolerancia. Es la única regla 1:1 sin límite de fecha. La referencia se reconoce:
0033353555 = 33353555 (mínimo 6 dígitos significativos);C2616, P7781) o números de 6+ dígitos. Palabras genéricas como PAGO, SPEI, DEPOSITO o TRASPASO no cuentan.Un movimiento del banco equivale a la suma de varias partidas del auxiliar. Ocurre cuando el banco aplica un solo cargo (o abono) y la contabilidad lo registra desglosado: dispersión de nómina, pago a proveedor que liquida varias facturas, un SPEI que la contabilidad parte por centro de costos.
El motor lo busca de dos maneras:
Es el caso inverso: varios movimientos del banco equivalen a una partida del auxiliar. Típico de cobranza: el banco recibe varios depósitos y la contabilidad los registra en un solo asiento (por sucursal, por cliente o por día).
Usa los mismos criterios que la dispersión, viendo desde el auxiliar: suma exacta, ventana de ± 5 días, hasta 12 movimientos y no más de 40 candidatos; o bien por referencia común, sin límite de tamaño (p. ej. 80 depósitos de un mismo cliente contra una sola póliza).
Son partidas del auxiliar que se cancelan entre sí y por lo tanto no tienen ni deben tener contraparte en el banco. Si no se amarraran, aparecerían como pendientes de libros y ensuciarían la conciliación. Se aplican antes que cualquier otra regla y solo afectan el lado del auxiliar.
Amarre interno (anulación) — 2 partidas. Una partida y otra por el mismo importe y signo contrario, cuando al menos una de las dos trae la palabra clave. Sin límite de fecha. Nace confirmado, porque el neto es exactamente cero.
Corrección + redondeo — 3 partidas. Es la póliza de corrección típica: se anula un registro, se reaplica por el importe correcto y se registra un ajuste por redondeo con la diferencia. Las tres netean exactamente $0.00. Condiciones:
Nace por confirmar: a diferencia de la anulación simple, aquí el motor elige cuál reaplicación y cuál ajuste acompañan a la anulación, y eso lo valida una persona.
El Desglose por tipo de la pantalla Conciliar cuenta movimientos, no amarres, y separa los dos lados:
Nivel superior de la jerarquía Unidad de Negocio → Empresa → Cuenta. Cada UdN tiene una descripción corta (la que se usa en tablas y etiquetas, p. ej. AFYSO), una descripción larga (Alambres, Filiales y Servicios Operativos) y un logotipo opcional. La tabla indica cuántas empresas y cuentas cuelgan de cada unidad.
Reglas de integridad: la descripción corta no se repite; no se puede eliminar ni desactivar una UdN con empresas asignadas; al eliminarla se depura automáticamente el alcance de los usuarios que la tuvieran concedida.
Al final del panel de Unidades de Negocio hay dos botones. Revisar solo diagnostica: busca empresas con una UdN que ya no existe o sin asignar, cuentas huérfanas, cuentas con una UdN distinta a la de su empresa y renglones de alcance inválidos. Reparar lo corregible resincroniza las cuentas con la UdN de su empresa, deja sin asignar las empresas cuya UdN desapareció y depura el alcance inválido.
Alta/edición con Unidad de Negocio (obligatoria), RFC, razón social, nombre corto, logotipo e Inicio de operación (mes y año). El inicio de operación controla desde qué mes se concilia: los anteriores quedan inactivos. La fecha no puede ser anterior a la del RFC.
Si mueves una empresa a otra UdN, sus cuentas se mueven con ella y el sistema depura los alcances de usuario que hayan quedado fuera de la jerarquía. Todo queda en bitácora.
Se asocian a una empresa e incluyen banco, número, moneda, cuenta contable y Sistema contable (CONTPAQi o SAP), que decide el formato con que se lee el auxiliar. Al editar, el sistema se guarda correctamente.
La Unidad de Negocio de la cuenta no se captura: se hereda de su empresa y el sistema la mantiene sincronizada, de modo que nunca puedan discrepar. Al elegir la empresa, el formulario muestra qué UdN heredará la cuenta.
Catálogos de apoyo. En monedas se administra el tipo de cambio (automático o captura manual) para reportes multimoneda.
Para que el tipo de cambio se actualice solo hace falta un token del SIE de Banxico, que es gratuito e inmediato: el botón Obtener token abre el portal de Banxico donde se solicita. Se pega en el campo y se pulsa Guardar token.
SF43718 para el dólar). Sin serie configurada no hay nada que consultar,
aunque el token sea válido — el indicador también te lo dice.
Requiere la contraseña de configuración (segunda contraseña). Permite:
SCB_TZ en el servidor
(por ejemplo America/Mexico_City) o con el parámetro
zona_horaria; si no se declara ninguna, se usa el reloj del equipo,
que es lo correcto en una instalación local. Para comprobar cuál se está usando de
verdad, mira /api/salud: dice la zona declarada, la efectiva y la hora.smtp.office365.com:587 (requiere SMTP AUTH); cPanel (caiisa) → mail.caiisa.com:587 o 465; relay interno → host:25 sin cifrado.En el menú (☰), junto a Catálogos y Bitácora, está Versiones: el histórico de lo que ha cambiado en el producto, con su fecha. Contesta sin preguntarle a nadie las tres cosas que se preguntan siempre: ¿esto ya lo arreglaron?, ¿desde cuándo hace tal cosa? y ¿qué cambió esta semana?.
Registro de auditoría de todas las acciones (altas, cargas, conciliaciones con su tiempo, amarres, importaciones, cierres, restauraciones): quién, cuándo, qué y desde dónde. Es la evidencia de trazabilidad del proceso.
Cada renglón dice en qué aplicación se hizo la operación:
El filtro de arriba busca también por ahí: escribiendo teléfono o movil se ve de un golpe todo lo que se operó desde el mostrador.
El administrador crea usuarios y les asigna rol y permisos. Al dar de alta se captura correo, teléfono y las preferencias de contacto (correo/SMS/WhatsApp). La contraseña inicial se puede escribir o generar; si el usuario tiene correo, se le envía por correo junto con la liga y su usuario. Por seguridad, esa contraseña es temporal: el sistema obliga a cambiarla en el primer ingreso. El administrador ve la contraseña inicial una sola vez al crearla o restablecerla (con botón para copiar); después queda cifrada y no se muestra. Cuando se ajusta una cuenta (rol, estado, datos o restablecer contraseña), el usuario recibe un correo informándole del cambio. Cada rol ve solo lo que le corresponde; el cierre exige que las firmas provengan de los roles adecuados (Revisor, Tesorería, Contraloría).
El rol Administrador tiene dos formas según su alcance:
Salvaguardas contra la escalada de privilegios, verificadas en el servidor:
Además del rol (qué puede hacer), cada usuario tiene un alcance (sobre qué datos lo puede hacer). Hay dos formas de definirlo:
El botón Alcance trabaja sobre la jerarquía en tres niveles:
El sistema no permite combinaciones incoherentes: una empresa de otra UdN o una cuenta de otra empresa se rechazan al guardar. Si después cambia la jerarquía (la empresa se mueve de UdN, se borra una cuenta), el alcance se depura solo.
Lo que ve un usuario limitado: el tablero, el calendario, las cargas, las conciliaciones y los catálogos solo muestran su alcance, y cualquier intento de operar sobre una cuenta ajena se rechaza en el servidor (no solo se oculta en pantalla).
El panel Solicitudes de acceso (arriba de la administración de usuarios) concentra las altas que los propios usuarios piden desde la pantalla de acceso. Cada renglón muestra usuario propuesto, contacto, área, puesto y la justificación. El administrador ajusta el perfil en el selector y decide:
Mientras una solicitud esté pendiente no aparece en la tabla de administración y no puede iniciar sesión. Las solicitudes ya resueltas quedan en el panel con quién y cuándo las atendió; alta, autorización y rechazo se registran en la bitácora. El contador naranja junto al título indica cuántas están pendientes.
Para frenar los ataques de fuerza bruta, la aplicación bloquea el acceso tras 5 intentos fallidos en 15 minutos. En la columna Estado esas cuentas aparecen con 🔒 bloqueado debajo de activo/inactivo: son cosas distintas y por eso se muestran por separado. Al pasar el cursor sobre la marca se ve cuántos intentos lleva y en cuántos minutos se liberaría sola.
El botón Liberar —que solo aparece cuando hay un bloqueo activo— lo levanta de inmediato, sin esperar. Al hacerlo se le avisa por correo al usuario de que ya puede entrar.
El bloqueo caduca solo pasada la ventana, así que Liberar es un atajo, no un requisito. Existe además un segundo freno por dirección IP (20 fallos), pensado contra quien prueba contraseñas en varias cuentas desde el mismo sitio; ese no se levanta con este botón, y si sigue activo la pantalla lo avisa. Cada liberación queda en la bitácora.
En el menú (☰) → Registrar soporte cualquier usuario puede levantar un caso: Incidente (algo no funciona), Solicitud de servicio (ayuda/pregunta) o Mejora / cambio. Captura título, módulo, descripción, pasos para reproducir y resultado esperado vs. actual.
La prioridad = impacto × urgencia: P1 Crítica, P2 Alta, P3 Media, P4 Baja. Cada prioridad fija un tiempo máximo de respuesta (primer contacto) y de resolución:
Al registrar, el sistema te informa el folio (SOP-######), la prioridad y las fechas comprometidas de respuesta y resolución.
Registrado → En análisis → En progreso → En espera → Resuelto → Cerrado (o Cancelado). El equipo de soporte (administrador) cambia el estado, asigna responsable y agrega notas de seguimiento; el solicitante puede comentar. El primer cambio/nota marca la respuesta y el paso a Resuelto marca la resolución, midiendo el cumplimiento del SLA.
El panel muestra tickets abiertos, vencidos, por vencer y el % de cumplimiento de respuesta y resolución, además del conteo por prioridad. Cada ticket muestra un semáforo de SLA (en tiempo / por vencer / vencido / cumplido / incumplido).
Si el administrador configura el correo saliente (SMTP), la app notifica por correo al crear y al actualizar un ticket (al equipo de soporte y al correo de seguimiento que capture el solicitante). El Dashboard Ejecutivo incluye un tablero “Mesa de soporte · SLA” con abiertos, vencidos, por vencer y el % de cumplimiento. La configuración del SMTP se hace por variables de entorno del servidor (las credenciales no se guardan en la base ni se muestran); si no está configurado, los tickets funcionan igual, solo sin envío de correo.
Verifica que el saldo inicial detectado sea el de operación (en BBVA). La diferencia suele ser una partida en tránsito (operación vs liquidación) o un movimiento de un periodo anterior; revisa el documento y la sección 4.
Algunos estados de cuenta traen renglones informativos (p. ej. “Movimientos de periodos anteriores”). El sistema los excluye del mes; si ves un pendiente con fecha o importe extraño, contrástalo con el PDF original.
Si escribió mal la contraseña cinco veces, su cuenta quedó bloqueada 15 minutos. En Usuarios lo verás marcado con 🔒 bloqueado y podrás liberarlo al momento con el botón Liberar (sección 13). Ojo: eso no le devuelve una contraseña olvidada —para eso está Editar → Restablecer contraseña, o la opción de autoservicio de la pantalla de acceso—. Si en la tabla no aparece bloqueado ni inactivo, revisa que no tenga una solicitud pendiente (esas no pueden entrar hasta autorizarse).
Ya no se generan: los renglones con importe cero se omiten al cargar.
Las agrupaciones exigen suma exacta, dentro de la ventana de agrupación, hasta el máximo de partidas y sin ambigüedad. Además, el sistema agrupa por referencia/código común (p. ej. C2616) sin límite de tamaño cuando los movimientos de banco comparten la clave de la partida de libros y suman exactamente (útil para concentraciones grandes, 80:1). En el Excel exportado, la columna “Clave ref.” muestra la clave detectada de cada pendiente: si banco y auxiliar comparten la misma, se agrupan solos; si el banco no la trae, usa el ligado manual, Seleccionar desde lista o Importar Excel (sección 6).
Cuando el auxiliar viene concentrado. Si la contabilidad de la cuenta no registra movimiento por movimiento sino una póliza que resume el corte, ninguna de las reglas anteriores puede funcionar: no hay pareja 1:1 que encontrar, la póliza resumen no lleva una referencia que compartir, y pedirle al motor que elija entre los cientos de depósitos de una ventana produciría combinaciones que dan la cifra por casualidad. Para eso está la marca Auxiliar concentrado en Catálogos → Cuentas por empresa, con su periodicidad (diaria, diaria × movimiento, semanal o mensual). Con la marca puesta, la conciliación compara totales del corte: todo el banco del día contra todo el auxiliar del día. Es la conciliación por corte que se hace a mano, y no puede inventar amarres porque no elige: o el corte cuadra completo o se reporta su diferencia, y ese renglón dice exactamente qué día revisar y por cuánto. Si un corte no cuadra por diferencia de tiempo —el depósito de la tarde que se registra con el día siguiente— se reintenta por suma acumulada, que absorbe el desfase. Los amarres por corte piden confirmación: afirman que el día completo coincide, no qué depósito corresponde a qué póliza.
Diario × Movimiento. Hay un caso intermedio muy común: el banco trae los depósitos detallados y la contabilidad tampoco hace una sola póliza al día, sino una por depósito. Ahí el corte diario es cierto pero poco útil —dice que el día cuadra, no qué depósito compone qué póliza—. Con esta periodicidad, después de comprobar que el día cuadra en total, el motor reparte los movimientos del banco entre las partidas del auxiliar y emite un amarre por partida. Que el día cuadre antes de repartir es lo que hace segura la operación: no se está buscando entre cientos de importes una combinación que dé la cifra, se está partiendo un conjunto cuya suma ya se sabe correcta. Y si alguna partida admite más de una composición, el reparto se abandona entero y el día se cierra por totales: es preferible un amarre grueso y verdadero a uno detallado e inventado.
La marca es por cuenta, no por sistema: en la misma empresa suele haber cuentas al detalle y cuentas resumidas. Si la pones en una cuenta que sí está al detalle, el motor lo detecta y deja que las reglas 1:1 hagan su trabajo, así que no se pierde precisión por equivocarse. Para saber si te conviene antes de cambiar nada, corre herramientas/diag_pendientes.py: su punto 5b simula las tres periodicidades sobre tus datos reales y dice cuántos cortes cuadrarían.
| Prioridad | Respuesta | Resolución |
|---|
| Folio | Título | Prio. | Estado | SLA |
|---|
| # | Fecha y hora | Usuario | Rol | Desde | Acción | Entidad | Hash |
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| Solicitud | Contacto | UdN | Área / Puesto | Justificación | Perfil | Estado | Acciones |
|---|
| ID | Usuario | Nombre | Rol | Contacto | Alcance | Estado | Acciones |
|---|